En este momento estás viendo El proyecto GNL de Southern Energy adjudicó sus servicios marítimos
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El proyecto de gas natural licuado de Southern Energy acaba de alcanzar un hito operativo concreto: la adjudicación de los servicios marítimos necesarios para la operación del buque flotante de licuefacción —FLNG— que se instalará en el Golfo San Matías, sobre la costa rionegrína del Atlántico sur. El contrato de largo plazo fue adjudicado a un consorcio integrado por la compañía india Adani Harbour International y el grupo argentino Meridian. El FLNG de Southern Energy —cuya aprobación bajo el RIGI involucra una inversión de 6.900 millones de dólares— licuará el gas natural que llega desde Vaca Muerta a través de gasoductos y lo transferirá a metaneros que lo transportarán hacia mercados de Europa, comenzando por Alemania bajo el contrato firmado en Berlín el año pasado. La adjudicación de los servicios marítimos es la señal más concreta hasta la fecha de que el proyecto avanza hacia su fase de construcción con proveedores definidos y cronograma en ejecución. En paralelo, el sector petroquímico argentino registró su tercer mes consecutivo de crecimiento en mayo de 2026, con exportaciones que crecieron 67% interanual y generaron divisas por 333 millones de dólares, con un uso de capacidad instalada del 97%. Y en el puerto de Avellaneda, YPF avanzó en una operación clave para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur, destinada a ampliar la infraestructura de transporte y exportación del crudo neuquino hacia la futura terminal marítima de Punta Colorada. Cada uno de esos hitos tiene una cadena logística de importación de equipos e insumos detrás. Seabird Argentina opera en ese corredor desde sus oficinas en Vicente López, con acceso a las terminales portuarias del área metropolitana y experiencia documentada en la importación de equipos para el sector energético argentino desde puertos de Estados Unidos y Europa.

El FLNG y la nueva geografía de la exportación gasífera

El buque flotante de licuefacción del proyecto Southern Energy es una estructura industrial de proporciones extraordinarias: una plataforma que procesa gas natural en alta mar, lo licúa a temperaturas criogénicas de menos de 160 grados bajo cero y lo almacena en los tanques del propio buque hasta que los metaneros de transporte se acercan para recibirlo mediante una maniobra de transferencia en alta mar. La tecnología FLNG fue desarrollada principalmente por astilleros de Corea del Sur y Japón, los únicos en el mundo con capacidad para construir esas estructuras a la escala que el proyecto de Southern Energy requiere.

Los módulos de proceso criogénico, los intercambiadores de calor, los compresores de alta presión y los sistemas de control del FLNG se fabrican en esos astilleros y llegan al punto de instalación en el Golfo San Matías en componentes de gran porte que deben ser ensamblados en el lugar. Ese tipo de carga —piezas únicas, de dimensiones que ningún contenedor puede alojar, con requisitos de temperatura y manipulación específicos— es carga de proyecto en el sentido más técnico del término. Seabird Argentina tiene experiencia operativa documentada en ese segmento: coordinó la importación de bobinas de tubing de más de 215 toneladas en modalidad break bulk desde Houston hasta Bahía Blanca, y gestionó el traslado y exportación de rotores industriales de hasta 27.400 kilogramos desde las terminales del Atlántico sur hacia Turquía. La escala del FLNG es mayor, pero la lógica operativa del corredor —carga sobredimensionada desde puertos asiáticos o europeos hasta la Patagonia— es la misma que Seabird Argentina ya gestiona con proveedores del sector energético.

El petroquímico al 97% de capacidad

El sector petroquímico argentino alcanzó en mayo de 2026 su tercer mes consecutivo de crecimiento, con exportaciones que sumaron 333 millones de dólares y un uso de capacidad instalada del 97%, según datos de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica. Ese nivel de utilización no tiene precedentes en la historia reciente del sector y refleja la combinación de mayor disponibilidad de gas natural desde Vaca Muerta —el principal insumo del complejo petroquímico— con una demanda internacional sostenida de los productos que Argentina produce: etano, propano, polietileno, metanol, fertilizantes y otros derivados del procesamiento del gas.

El polo petroquímico bahiense —que incluye instalaciones de Dow, Profertil, PBB Polisur y otros operadores— es el principal beneficiario de ese crecimiento. Las exportaciones del sector salen mayoritariamente por las terminales de Bahía Blanca, el mismo nodo portuario donde Seabird Argentina tiene experiencia operativa documentada en la importación de equipos industriales para el sector energético. En ese puerto, que además de la petroquímica exporta cereales y aceites y recibirá la carga vinculada a la construcción de la terminal de Punta Colorada, la presencia operativa de Seabird Argentina en los procedimientos de la Aduana y las terminales locales es un activo concreto para los clientes que necesitan gestionar logística de importación o exportación en ese corredor.

Vaca Muerta Oil Sur avanza en Avellaneda

En el puerto de Avellaneda, el proyecto Vaca Muerta Oil Sur —la iniciativa que permitirá incrementar la capacidad de exportación de crudo argentino desde Punta Colorada— avanzó esta semana con una operación portuaria que forma parte de la construcción de la infraestructura de transporte y exportación del oleoducto. El proyecto, que involucra a YPF junto a Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Chevron Argentina, Pluspetrol y Shell Argentina, representa una inversión de más de 2.486 millones de dólares y está previsto para entrar en operación en el segundo semestre de 2026 con capacidad inicial de 180.000 barriles diarios.

Cada etapa constructiva del Vaca Muerta Oil Sur implica movimiento de materiales y equipos que en parte llegan del exterior. Los sistemas de control de flujo, las válvulas de alta presión, los equipos de medición para la terminal marítima de Punta Colorada y los componentes de la infraestructura de amarre en aguas abiertas tienen proveedores internacionales que en muchos casos están en Estados Unidos y Europa. Para los agentes de carga que coordinan la logística de importación de esos componentes, el corredor Houston-Bahía Blanca —el mismo que Seabird Argentina ya gestiona con operaciones documentadas de importación de tubing para Vaca Muerta— es la ruta principal por la que esos equipos ingresan al país antes de recorrer el tramo terrestre hasta Punta Colorada.

La convergencia de tres proyectos en el mismo corredor

El FLNG de Southern Energy, el crecimiento petroquímico y el avance del Vaca Muerta Oil Sur son tres proyectos distintos que comparten un corredor logístico: el Atlántico sur argentino, con los puertos de Buenos Aires, Zárate, Bahía Blanca y la futura terminal de Punta Colorada como nodos de operación. En ese corredor, la demanda de logística de importación de equipos e insumos industriales crecerá de forma sostenida durante los próximos años a medida que las obras avancen hacia su fase operativa. Para los operadores logísticos con experiencia documentada en ese corredor, como Seabird Argentina, esa convergencia de proyectos en una misma geografía portuaria representa la demanda más consistente y predecible del mercado logístico argentino en el mediano plazo.


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