El sector minero argentino exportó 3.254 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2026, un crecimiento del 84,3% interanual. El acuerdo Mercosur-UE que entró en vigencia el 1 de mayo abrió el mercado europeo con preferencias arancelarias concretas para los aceites, la miel y las frutas argentinas. Esos dos vectores —minería en récord y nuevo corredor europeo— definen dos de los segmentos de mayor dinamismo del comercio exterior argentino en 2026 y dos de los casos más representativos del trabajo de Seabird Argentina como agente de carga internacional. Lo que sigue es el detalle de cómo opera la empresa en cada uno de esos segmentos, paso a paso, desde el punto de origen hasta el destino final.
Caso 1: importación de maquinaria pesada para un proyecto minero del NOA
Los proyectos de litio y cobre que avanzan bajo el RIGI en Jujuy, Salta, San Juan y Catamarca necesitan equipos que en su mayor parte vienen del exterior. Chancadoras primarias, sistemas de bombeo para salmueras, plantas de procesamiento químico modular, camiones de extracción de entre 200 y 400 toneladas de capacidad, equipos de monitoreo y control: ninguno de esos materiales se fabrica en Argentina con las especificaciones que la minería de gran escala requiere. Todos llegan desde proveedores en Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa, y deben recorrer miles de kilómetros desde el puerto de entrada hasta el punto de instalación en el yacimiento.
Paso 1 — Relevamiento técnico previo al embarque. La primera tarea de Seabird Argentina cuando un proyecto minero necesita importar maquinaria de gran porte es relevar las características físicas y técnicas del equipo: dimensiones exactas, peso total, peso por eje, restricciones de temperatura y humedad durante el tránsito, clasificación como carga peligrosa si el equipo contiene combustibles o sustarcias químicas, y requisitos de embalaje para el transporte marítimo. Esa información define todos los pasos siguientes: la modalidad de embarque, el tipo de buque, la ruta de transporte terrestre en destino y los permisos necesarios.
Paso 2 — Evaluación de la ruta de transporte en destino. Para equipos de gran porte con destino en la Puna o en las sierras cordilleranas, la evaluación de la ruta terrestre es tan crítica como la selección del buque. Los pasos andinos tienen restricciones de altura, peso y ancho que condicionan qué equipos pueden pasar por qué paso. La Ruta 40 en algunos tramos tiene limitaciones que impiden el paso de cargas con determinadas dimensiones. Y los caminos internos de algunos yacimientos mineros no están diseñados para vehículos de la escala de los que transportan maquinaria de gran porte. Seabird Argentina evalúa esa ruta en coordinación con su socio operativo en destino antes de confirmar la operación, identificando si el equipo puede llegar por el corredor andino hacia Chile y los pasos hacia la Puna, o si es más eficiente ingresar por los puertos del Atlántico sur y recorrer el tramo terrestre por las rutas del NOA.
Paso 3 — Selección del puerto de entrada y del buque. En función del tipo de carga y de la ruta de destino, Seabird Argentina selecciona el puerto de entrada más eficiente. Para equipos con destino en San Juan o Mendoza que van a usar el corredor andino, la entrada por el puerto de Buenos Aires o Zárate puede ser más conveniente que Bahía Blanca. Para equipos con destino en Jujuy o Salta que van a usar los pasos del NOA, la evaluación incluye si es más eficiente entrar por puertos chilenos —Antofagasta o Iquique— coordinando el tramo inicial desde el puerto de origen hasta Chile por vía marítima, o ingresar por Argentina y hacer todo el tramo terrestre desde el Atlántico.
Paso 4 — Tramitación de permisos de circulación. Los equipos de gran porte requieren permisos de circulación para carga excepcional ante cada provincia que atraviesa la ruta. Esos permisos tienen plazos de tramitación que varían entre provincias y que deben estar vigentes antes de que el carretón salga del puerto. Seabird Argentina inicia esa tramitación en paralelo con la organización del embarque, para que los permisos estén disponibles cuando la carga llega al puerto argentino. Un carretón que llega al límite provincial sin el permiso vigente puede ser detenido por horas o días, con costos directos sobre el cronograma de la obra.
Paso 5 — Despacho de importación bajo el RIGI. Las importaciones de equipos para proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones tienen un tratamiento aduanero específico que puede incluir exenciones o reducciones arancelarias según el tipo de equipo y el proyecto. Para acceder a esos beneficios, la clasificación arancelaria del equipo debe ser exacta y la correspondencia con los equipos declarados en el proyecto RIGI debe estar documentada. Seabird Argentina gestiona ese despacho con personal propio ante la Aduana argentina, sin tercerizar, lo que le permite responder en tiempo real ante cualquier observación del organismo.
Paso 6 — Coordinación del transporte especial hasta el yacimiento. El último tramo de la cadena —desde el puerto hasta el punto de instalación en el yacimiento— es la etapa más compleja de la operación. Seabird Argentina coordina con su socio operativo en destino los carretones especiales, los equipos de escolta cuando la normativa provincial lo exige y el cronograma de llegada al yacimiento coordinado con el plan de construcción del cliente. Ese cronograma es el documento central de la operación de carga de proyecto: define qué tiene que estar disponible, dónde y cuándo, para que la instalación del equipo no genere paradas de obra.
Caso 2: exportación de aceite de oliva hacia España bajo el acuerdo Mercosur-UE
El aceite de oliva de Mendoza, San Juan y La Rioja encontró en el acuerdo Mercosur-UE una ventana de acceso al mercado europeo con condiciones arancelarias que hasta mayo de 2026 no existían. España —el mayor productor y consumidor de aceite de oliva de Europa— importa aceite de origen latinoamericano para complementar su producción en años de sequía o de baja cosecha. Argentina tiene una producción de calidad reconocida en el mercado internacional y productores que, con el nuevo marco arancelario, pueden mejorar su competitividad en ese destino.
Paso 1 — Verificación del encuadre arancelario. La primera tarea de Seabird Argentina en una exportación de aceite de oliva hacia España es verificar qué posición arancelaria corresponde al producto y cuál es el arancel vigente bajo el acuerdo Mercosur-UE para esa clasificación. El aceite de oliva tiene múltiples categorías según el grado de acidez, el proceso de obtención y la presentación del envase. Cada categoría tiene su propio cronograma de desgravación bajo el acuerdo, y la diferencia entre una y otra puede ser de varios puntos porcentuales de arancel en el mercado español.
Paso 2 — Tramitación del certificado de origen REX. Para que el aceite argentino acceda a las preferencias arancelarias del acuerdo Mercosur-UE, el exportador argentino debe emitir una declaración de origen bajo el sistema REX —Registered Exporter System— que acredita que el producto cumple con las reglas de origen establecidas en el acuerdo. Esa declaración tiene una validez de 12 meses y debe consignar explícitamente el origen como Mercosur. Seabird Argentina asesora al exportador sobre los requisitos específicos del sistema REX y verifica que la declaración esté emitida en el formato correcto antes del embarque.
Paso 3 — Certificado del SENASA y análisis de calidad. El aceite de oliva destinado al mercado europeo debe contar con el certificado fitosanitario del SENASA que habilita su exportación, y con los análisis de calidad que acreditan el grado de acidez, el índice de peróxidos y los parámetros organolépticos que definen la categoría del aceite. Los compradores europeos exigen esos análisis antes de autorizar el embarque, y en muchos casos los laboratorios deben estar acreditados ante organismos europeos reconocidos. Seabird Argentina coordina la tramitación de esa documentación en paralelo con la reserva del espacio en el buque.
Paso 4 — Selección de la modalidad y reserva de espacio. El aceite de oliva se exporta en contenedores cisterna para embarques de gran volumen —entre 20.000 y 24.000 litros por contenedor— o en cajas de litros o botellas en contenedores reefer o convencionales para presentaciones de menor escala con destino en el canal minorista. Para un productor de Mendoza que exporta por primera vez, el volumen habitualmente no justifica un contenedor exclusivo: la modalidad LCL —consolidación con otros exportadores— es la opción más eficiente, accediendo a las frecuencias de los servicios Buenos Aires-Valencia o Buenos Aires-Barcelona sin pagar el costo de un equipo completo.
Paso 5 — Despacho de exportación y liquidación de divisas. Seabird Argentina presenta el permiso de embarque ante la Aduana argentina, declara el valor FOB del aceite, y coordina la liquidación de divisas dentro de los plazos establecidos por el Banco Central. En el caso de exportaciones bajo el acuerdo Mercosur-UE, el código del acuerdo debe consignarse correctamente en la documentación aduanera para que el comprador en España pueda acceder al beneficio arancelario en el momento de importar el producto.
Paso 6 — Coordinación del transporte desde Mendoza hasta el puerto. El aceite de oliva de Mendoza debe recorrer aproximadamente 1.000 kilómetros por ruta hasta los puertos de Buenos Aires o Zárate. Seabird Argentina coordina ese tramo con transportistas refrigerados cuando la presentación del producto lo requiere, verificando que las condiciones de temperatura durante el transporte terrestre sean compatibles con los requisitos del producto y del mercado de destino.
Paso 7 — Seguimiento del tránsito y documentación en destino. Durante los 20 a 28 días de tránsito entre Buenos Aires y los puertos del Mediterráneo español, Seabird Argentina hace el seguimiento del embarque y prepara la documentación que el importador en España necesita para el despacho de importación ante las autoridades aduaneras europeas: la declaración de origen REX, el certificado del SENASA, la factura comercial y el conocimiento de embarque. En algunos casos coordina con el agente en destino la presentación de esa documentación ante la aduana española para que el importador pueda despachar la mercadería en el menor tiempo posible una vez que el barco atraca en Valencia o Barcelona.
Lo que ambos casos tienen en común
Una chancadora para un yacimiento de litio en la Puna y un contenedor de aceite de oliva para un supermercado en Madrid parecen operaciones sin ningún punto en común. Pero desde la perspectiva del agente de carga que los gestiona, comparten la misma estructura: un punto de origen, un destino, una documentación específica que cumplir y un cronograma que respetar. En ambos casos, Seabird Argentina gestiona los cinco servicios que componen su oferta —marítimo, aéreo, terrestre, carga de proyecto y despacho aduanero— seleccionando para cada operación la combinación más eficiente según el tipo de carga, el corredor y el cronograma del cliente. Y en ambos casos, el despacho aduanero es propio: sin tercerización, con respuesta directa ante cualquier contingencia que la Aduana argentina o la aduana de destino pueda generar en cualquier punto del proceso.
Esa integración operativa —que cubre desde la evaluación técnica previa al embarque hasta la entrega en el punto de uso en el yacimiento patagónico o en el depósito del importador español— es la propuesta de valor central de Seabird Argentina en el comercio exterior argentino de 2026.
