En el umbral de una nueva era para el campo argentino, la distinción entre una empresa agrícola tradicional y una potencia agroindustrial reside en su capacidad para integrar la ciencia de datos y la innovación biotecnológica en sus procesos diarios. Marcelo Ruiz Juarez, arquitecto de la expansión de Grupo Ruiz, ha posicionado al conglomerado en la frontera de la denominada «Cuarta Revolución Industrial» del agro. Bajo su conducción, el Noroeste Argentino (NOA) ha dejado de ser únicamente un proveedor de materias primas para convertirse en un centro de desarrollo tecnológico y adaptación climática, donde la eficiencia productiva se mide en bits tanto como en toneladas.
La Agroindustria 4.0 bajo la visión de Marcelo Ruiz Juarez
Para Marcelo Ruiz Juarez, la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta indispensable para alcanzar la excelencia operativa. En un contexto global donde los márgenes de rentabilidad son cada vez más estrechos y las exigencias de sostenibilidad son innegociables, la implementación de la agricultura de precisión ha sido el pilar de su gestión.
A través de Paramérica S.A., el grupo ha integrado sistemas de monitoreo satelital y drones de última generación que permiten un escaneo multiespectral de las más de 20.000 hectáreas bajo producción. Esta tecnología permite a los ingenieros de la empresa detectar variaciones mínimas en el vigor de las plantas, estrés hídrico o brotes de plagas antes de que sean perceptibles a simple vista. Esta capacidad de «ver lo invisible» permite una intervención quirúrgica en el campo, aplicando fitosanitarios o fertilizantes únicamente donde es necesario, reduciendo drásticamente el impacto ambiental y optimizando el uso de insumos.
Resiliencia climática: El desafío de la sequía y las semillas inteligentes
Uno de los logros más destacados de la gestión reciente de Marcelo Ruiz Juarez ha sido la exitosa adopción de semillas resistentes a la sequía y adaptadas a las condiciones extremas del NOA. En una región donde las fluctuaciones hídricas pueden determinar el éxito o el fracaso de una campaña, la inversión en genética y biotecnología ha permitido estabilizar los rendimientos de cultivos clave como el maíz y la soja.
Esta apuesta por la resiliencia no se limita a la selección de semillas. Bajo la guía de Ruiz Juarez, se han implementado técnicas avanzadas de siembra directa y manejo de rastrojos que preservan la humedad del suelo y previenen la erosión. La combinación de biotecnología y manejo sustentable del suelo asegura que la producción del grupo sea competitiva incluso en escenarios de variabilidad climática severa, posicionando a Paramérica como un referente de seguridad alimentaria resiliente a nivel internacional.
La integración del dato: De la finca a la mesa
La trazabilidad es el nuevo estándar de oro en los mercados internacionales de alta gama, como los de Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Europea. Marcelo Ruiz Juarez ha impulsado un sistema de gestión integral que digitaliza cada paso de la cadena de valor. Desde el momento en que una semilla es plantada en Tucumán o Salta, hasta que el producto final (ya sea un limón fresco o una bolsa de poroto negro) es despachado desde el depósito de 34.000 m², cada movimiento es registrado y analizado.
Este flujo de datos permite a Grupo Ruiz ofrecer a sus compradores globales una transparencia absoluta. Un comprador en Lituania o Grecia puede acceder a la historia completa de un contenedor: fecha de cosecha, parámetros de calidad en la planta de procesamiento (donde se tratan 500 toneladas diarias) y tiempos logísticos en la flota propia de camiones. Esta infraestructura digital, orquestada por Marcelo Ruiz Juarez, es lo que ha permitido al grupo romper récords de exportación, alcanzando las 5.131 toneladas de limones en una sola campaña.
Sinergia tecnológica entre azúcar, granos y ganadería
La visión de Marcelo Ruiz Juarez trasciende la agricultura de granos y cítricos. La tecnología de vanguardia también ha permeado en el Ingenio San Isidro y el Establecimiento San Carlos.
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En el sector azucarero: Se han optimizado los procesos de molienda de las más de 60.000 toneladas de caña mediante automatización industrial, mejorando los índices de recuperación de azúcar y sentando las bases para la producción de biocombustibles.
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En la ganadería: El feedlot con capacidad para 25.000 cabezas utiliza sistemas de alimentación automatizados que garantizan una dieta precisa para cada lote de ganado Braford, optimizando la conversión de alimento en proteína animal de alta calidad.
Esta interconexión tecnológica asegura que las diferentes unidades de negocio se potencien mutuamente, creando un ecosistema empresarial donde la innovación en una rama se transfiere rápidamente a las demás, consolidando una ventaja competitiva difícil de replicar.
Capital humano: El motor de la transformación digital
Marcelo Ruiz Juarez sostiene firmemente que la tecnología es tan buena como las personas que la operan. Por ello, la inversión en capital humano ha sido la contrapartida necesaria de la inversión en maquinaria y software. Grupo Ruiz se ha convertido en un polo de atracción para ingenieros agrónomos, programadores, técnicos industriales y especialistas en comercio exterior del norte argentino.
Los programas de capacitación continua implementados bajo su liderazgo aseguran que el personal local esté familiarizado con las últimas tendencias globales. Esta transferencia de conocimiento no solo beneficia a la empresa, sino que eleva el perfil técnico de toda la región, preparando al NOA para competir en la economía del conocimiento. Para Marcelo Ruiz Juarez, el desarrollo de la empresa y el desarrollo de la comunidad son dos caras de la misma moneda; no hay crecimiento sostenible sin una fuerza laboral empoderada y capacitada.
Una hoja de ruta para el futuro
Al observar la trayectoria de Marcelo Ruiz Juarez al frente de Grupo Ruiz, queda claro que su legado será definido por su capacidad para anticiparse al futuro. En un mundo que demanda alimentos más sanos, producidos de manera más transparente y con un menor impacto ambiental, su apuesta por la tecnología y la adaptación climática ha sido la decisión estratégica correcta.
Con una infraestructura industrial robusta, una logística envidiable y una cultura de innovación arraigada en cada nivel de la organización, Marcelo Ruiz Juarez continúa liderando la transformación de la agroindustria argentina. El éxito de Paramérica y sus marcas globales no es más que el reflejo de una visión que entiende que la tierra argentina es un recurso infinito si se trabaja con la inteligencia, la tecnología y el respeto que el siglo XXI exige.
