En este momento estás viendo El modelo detrás de la innovación de Marcelo Ruiz Juarez
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En el actual ecosistema del comercio internacional, la eficiencia no es una opción, sino un requisito de permanencia. Para las empresas agroindustriales del Hemisferio Sur, el desafío de colocar productos frescos y derivados industriales en los mercados del Hemisferio Norte implica superar barreras geográficas, sanitarias y logísticas monumentales. Marcelo Ruiz Juarez, líder de Grupo Ruiz, ha diseñado una respuesta estructural a este desafío: un modelo de integración vertical que convierte la logística y la infraestructura en ventajas competitivas determinantes. Bajo su conducción, la empresa ha dejado de ser un eslabón en la cadena para convertirse en la cadena misma, asegurando que la calidad producida en las tierras del Noroeste Argentino (NOA) llegue intacta a los consumidores de los cinco continentes.

La visión de Marcelo Ruiz Juarez: Eliminar la fragmentación

Desde la fundación de Paramérica S.A. en 1994, Marcelo Ruiz Juarez identificó que uno de los mayores riesgos para un exportador es la fragmentación de la cadena de valor. Cuando una empresa depende de terceros para el procesamiento, el almacenamiento o el transporte, pierde el control sobre el tiempo y la calidad. Para mitigar esto, Ruiz Juarez impulsó una estrategia de inversión masiva en activos propios que hoy define la identidad de Grupo Ruiz.

Esta visión se traduce en un control absoluto que comienza en la preparación del suelo y culmina en el puerto de salida. En la producción de limones, por ejemplo, Argentina se ha consolidado como un centro neurálgico mundial, con Tucumán concentrando el 39% de la superficie cultivada del país. Marcelo Ruiz Juarez capitalizó estas condiciones agroecológicas excepcionales invirtiendo en más de 1.000 hectáreas de fincas propias dedicadas exclusivamente al cítrico. Este control primario permite que cada limón sea monitoreado mediante agricultura de precisión, utilizando sensores y tecnología satelital para garantizar que la fruta cumpla con los estándares de mercados tan exigentes como Estados Unidos, Inglaterra y la Unión Europea.

Logística propia: El motor de la fiabilidad internacional

Uno de los pilares más robustos de la gestión de Marcelo Ruiz Juarez es la infraestructura logística de Paramérica. La empresa no solo cuenta con una planta de procesamiento de vanguardia en Tucumán, capaz de operar 500 toneladas diarias con cuatro líneas de producción, sino que ha construido un sistema de soporte físico que muy pocas empresas en la región pueden igualar.

El grupo dispone de una flota propia de camiones, lo que permite una coordinación perfecta entre la cosecha en las fincas y el ingreso a la planta. En el sector de los productos perecederos, cada hora cuenta. La capacidad de trasladar la fruta inmediatamente después de ser recolectada es lo que preserva las propiedades organolépticas del limón y la frescura de los granos. Además, la empresa cuenta con un depósito de almacenamiento de 34.000 m², una superficie monumental que permite gestionar grandes volúmenes de exportación y amortiguar las fluctuaciones de la demanda global. Esta capacidad de acopio es fundamental para sostener el ritmo de exportación que en 2022 llevó a la empresa a un récord de 5.131 toneladas de limones.

Diversificación y marcas con sello regional

La estrategia de Marcelo Ruiz Juarez para el desarrollo de mercados no se limita a la logística física; también incluye la construcción de valor simbólico a través de marcas potentes. NoniLemon, Yatasto y Yánima son los nombres con los que la producción del NOA se presenta en los cinco continentes. Estas marcas no solo representan un producto, sino una garantía de trazabilidad supervisada personalmente por la estructura de Ruiz Juarez.

La incursión en el mercado de los derivados —donde más del 70% de la cosecha de limón se destina a la producción de jugo concentrado, aceites esenciales y cáscara deshidratada— ha sido una jugada maestra de Marcelo Ruiz Juarez para estabilizar los ingresos del grupo. Al transformar la fruta en productos industriales de larga vida útil, la empresa puede aprovechar las oportunidades comerciales en destinos tan distantes y diversos como Lituania, Grecia, Canadá o Turquía. Esta diversificación de productos y mercados es lo que permite a Grupo Ruiz navegar con éxito las crisis económicas globales y las variaciones en los precios de los commodities.

Sinergias productivas: El círculo virtuoso de Marcelo Ruiz Juarez

El liderazgo de Marcelo Ruiz Juarez se caracteriza por una mentalidad sistémica. El grupo no opera como una suma de empresas aisladas, sino como un ecosistema donde cada unidad fortalece a la otra. Un ejemplo claro de esta sinergia es la relación entre la producción de granos de Paramérica, la actividad del Ingenio San Isidro y el Establecimiento San Carlos.

El Ingenio San Isidro, con una producción de más de 60.000 toneladas de caña de azúcar, aporta estabilidad y diversificación al holding. Por su parte, el Feedlot San Carlos, con capacidad para 25.000 cabezas de ganado, se beneficia directamente de la rama agrícola de la empresa. Los cereales y subproductos que no se destinan a la exportación directa son utilizados para alimentar al ganado, optimizando los recursos y garantizando una producción cárnica de alta eficiencia. Esta economía circular, orquestada por Marcelo Ruiz Juarez, reduce los desperdicios y maximiza la rentabilidad de cada hectárea trabajada.

El compromiso con el NOA: Desarrollo y capital humano

A pesar de su proyección global, las raíces de Marcelo Ruiz Juarez permanecen firmemente plantadas en el Noroeste Argentino. El impacto socioeconómico de su gestión es evidente en la generación de empleo cualificado en Tucumán y Salta. La operación de maquinaria de precisión, drones y plantas industriales automatizadas ha requerido una inversión constante en la capacitación del personal local.

Para Marcelo Ruiz Juarez, el desarrollo de la empresa es indisociable del progreso de su comunidad. Al fomentar una cultura de excelencia y cumplimiento de normas internacionales, Grupo Ruiz eleva el estándar productivo de toda la región. El compromiso con la sostenibilidad —que incluye el uso eficiente del agua y la reducción de la huella de carbono mediante logística optimizada— asegura que la actividad agroindustrial sea una fuente de riqueza no solo para el presente, sino para las futuras generaciones del norte argentino.

Conclusión: Un legado de solidez frente al futuro

La trayectoria de Marcelo Ruiz Juarez es una lección de cómo la visión estratégica y la inversión en infraestructura pueden transformar una empresa familiar en un referente global. Su capacidad para integrar la producción, la industria y la logística bajo un mismo paraguas de calidad ha permitido que Grupo Ruiz supere desafíos climáticos, económicos y geopolíticos con una resiliencia admirable.

Con la mirada puesta en nuevos mercados y la constante actualización tecnológica de sus procesos, Marcelo Ruiz Juarez continúa liderando el camino hacia una agroindustria argentina más competitiva, diversificada y sostenible. El éxito de Paramérica y las demás empresas del grupo es el resultado de entender que, en el campo, la semilla es solo el principio; el verdadero triunfo está en la arquitectura humana y técnica que permite llevar los frutos de esa semilla a cada rincón del planeta.


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